martes, 17 de agosto de 2010

Y YA ESTAMOS EN CUZCO...

Hoy por fin hemos llegado al maravilloso lugar llamado Cusco. Por más que nos han hablado del temido Soroche (mal de altura) uno no sabe a lo que se enfrenta hasta que realmente lo afronta, es cómo un ser extraño y malvado que te espera en cada esquina, o algo así. El aterrizaje fue algo de infarto, después de pasar con el avión, a una altura inferior al de un pico de montaña que nos quedaba a la izquierda. Todo podría ser normal si no fuera porque todavía el aparato no había empezado a descender (es decir estaba en plano vuelo) y no íbamos en coche, vaya que hubiera sido una escena la mar de normal si estuvieras discurriendo por una travesía de montaña. Todo muy idílico hasta que de repente, y dando una vuelta en plan espiral el avión se ha tirado a la pista de aterrizaje, según Jaime, a esas altura la densidad del aire es muy baja y por tanto se compensa con más velocidad. Ni os cuento más.


Como os decía, pasado el mal trago, en el que se te corta la respiración, luego te viene el rollo de: qué me pasará con el soroche?, qué es exactamente?. Pues según hemos sabido se manifiesta de muchas formas, a mí hoy con dolor de cabeza y un cierto “mareo”. Parece que es cuestión de tiempo y de aclimatarse, así que mañana espero que lo lleve mejor.

De nuevo debo decir y dar gracias a Andrés por su recomendación en cuanto a restaurantes. Hoy hemos comido, aunque más bien habría que decir que hemos degustado, maravillas de los Incas. Es un sitio ideal, en un lugar ideal, al que antes de pagar la cuenta ya hemos reservado mesa para esta noche. Y es que el Limo es un Restaurante con algo más que ángel. Básicamente hemos comido los Sushi Rolls más sofisticados y sorprendentes que nunca hubiera probado antes. El Restaurante Cala de ayer noche fue espectacular, pero sin duda me quedo con el Limo. Y tenía razón Andrés, nos van a faltar días para poder probar todas sus delicias.

El resto del día ha transcurrido con mucha tranquilidad, caminando por callejas estrechas y empinadas que realmente cuesta de afrontar, el Soroche hace lo suyo, y la falta de oxigeno al encarar las cuestas se nota. Por lo que nos ha dicho uno de Huelva, esto no es lo peor, pues realmente sus 3300 mts. no es nada en comparación a otros lugares del territorio peruano que todavía nos esperan.

Hoy lunes nos hemos levantado un poco mejor, y la verdad es que el mal de altura (soroche) empieza a remitir, eso sí, nos estamos enganchando a la coca (incluso en forma de caramelo).

Hemos visto las ruinas incas más importantes de la ciudad y un montón de iglesias y conventos. Pasear por esta vieja ciudad es una delicia y su condición de Patrimonio de la humanidad está bien merecida.

Además de a la coca nos hemos enganchado al Limo, (Restaurante maravilloso dónde los haya), tanto es así que llevamos dos días comiendo y cenando en el mismo. Creo que al final nos contrataran en plantilla.

Acabamos de llegar al hotel después de visitar esta tarde la Catedral y la Iglesia de los Jesuitas, que compite esta última con la primera. Ciertamente la Catedral del Cusco sea probablemente una de las más bonitas que hayamos encontrado antes, destacando además el furor que la genta aquí profesa por la religión Católica.

Mañana vamos a tener un pequeño descanso para el Soroche, y nuestro particular dolor de cabeza que nos acompaña, ya que nos vamos hacia el Valle Sagrado, con la visita al Machu Pichu, regresando de nuevo pasado mañana al Cusco. Digo que tendremos un respiro por que el lugar Inca Sagrado está más bajo que el propio Cuzco.


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